jueves, 15 de septiembre de 2011

NO HAY MAS ROTURAS QUE OTROS AÑOS


Los 6 episodios sufridos hasta ahora en el Barça están en línea con el promedio histórico reciente, sin que haya una causa común que los explique

La de Iniesta es la tercera rotura fibrilar del bíceps femoral (isquiotibiales) que sufre la plantilla del Barça en este inicio de temporada y la sexta lesión muscular del grupo. Pese a lo aparatoso de la cifra, es bastante parecida a la del curso pasado, cuando en un período competitivo similar se produjeron cinco lesiones de tipo muscular, y está en línea con la estadística de los últimos seis años, sin que exista ninguna certeza de que haya una causa común entre las seis lesiones.

Los seis episodios sufridos este curso han afectado a cinco jugadores: Afellay, Alexis, Piqué, Adriano e Iniesta. En el caso del chileno ha sufrido dos lesiones, pero de origen totalmente distinto: una pequeña elongación del recto anterior izquierdo causada por un resbalón en el calentamiento (17 de agosto, cinco días de baja) y una grave rotura de 8 centímetros en el bíceps femoral durante un sprint (10 de septiembre, ocho semanas de baja). Las lesiones han afectado a tres músculos distintos: el gemelo (Piqué), el recto anterior (Alexis) y el bíceps femoral (Adriano, Alexis e Iniesta). De los seis episodios sufridos, dos han sido leves (Adriano y el primero de Alexis), tres moderados (Afellay, Piqué e Iniesta) y uno grave (la rotura de Alexis). Esta distribución coincide a la perfección con las estadísticas lesionales que el comité médico de la UEFA parametrizó entre 2003 y 2007 en el fútbol europeo.

¿POR QUÉ EL BÍCEPS FEMORAL?

Dicho estudio evidenció que una plantilla sufre entre 10 y 14 lesiones musculares por temporada. Sin embargo, el promedio en el Barça es superior, como se comprueba con los datos de las últimas seis temporadas. En la 2005-2006 se acumularon 22 lesiones musculares; 16 en la siguiente; 26 en la 2007-2008; 19 en el primer año de Guardiola; 24 en la 2009-2010; y 18 el curso pasado, lo que arroja un promedio real de 21 lesiones por temporada. La explicación de que el Barça sufra mayor número de episodios musculares que el promedio europeo es sencilla: disputa muchos más partidos que la mayoría de equipos encuestados y el riesgo de lesionarse en un partido es entre 4 y 6 veces más frecuente que durante los entrenamientos. Es el promedio de 21 episodios musculares por año el que debe tenerse en cuenta en el caso del Barça.

Las lesiones en el músculo bíceps femoral son las más comunes en los futbolistas y suponen el 30% del total de episodios musculares en una plantilla. Se la denomina también “lesión del velocista” y acostumbra a producirse en un sprint, un cambio de ritmo o un chut debido a la aplicación de una fuerza tensional superior a la resistencia del tejido cuando está en contracción activa (contracción excéntrica). En esta lesión sí se evidencia de manera empírica y con cierta certeza científica (y no como en otras de menor gravedad) la regla de “tantos centímetros de longitud, tantas semanas de baja”. La duración prevista de la recuperación es la estimación protocolizada en función de la afectación de las fibras, la lesión del tejido conectivo y la aparición de hematoma.

¿HAY ALGUNA CAUSA COMÚN?

En las seis lesiones sufridas hasta el momento no existe ningún hilo conductor que permita establecer una causa común, por más que resulte muy mediático intentar encontrar una fuente única como causante de este problema. Piqué sufrió molestias en el soleo desde el primer entrenamiento en el mes de julio. De hecho, ni siquiera llegó a realizar cargas intensas de trabajo como sus compañeros. Afellay, como Iniesta ayer, sufrió la clásica rotura de isquiotibiales durante un sprint. Adriano sólo tuvo una leve elongación debida, según todos los indicios, a la fatiga. Y las dos lesiones de Alexis fueron totalmente opuestas y sin relación alguna, fruto de un resbalón en el primer caso y de un movimiento muy brusco de extensión-contracción tras un largo sprint y ser trabado por un defensa en el segundo.

Las investigaciones médicas han acotado las causas posibles de una lesión muscular, pero las consideran causas aproximadas o probables, nunca certezas científicas. En los casos que nos ocupan se podrían citar la mayoría de las causas estandarizadas, entre las que tendrían cabida dos que se han producido sin ninguna duda: un período de preparación dificultoso (gira americana, poco entrenamiento, mucho calor) y una gran intensidad competitiva motivada por la disputa de las dos supercopas con escasa preparación. Pero que estas dos razones hayan podido influir en alguna de las seis lesiones no significa que sean la causa auténtica de ellas, ni permite establecer ningún nexo común de unión.

En las tres temporadas completas más este principio de la cuarta en que Guardiola dirige el equipo, los preparadores físicos, médicos y fisioterapeutas han aplicado los mismos métodos de entrenamiento e idénticos ejercicios de prevención y carga, sin introducir modificaciones ni cambios significativos. El equipo, además, ha realizado todos los veranos giras de pretemporada y sufrido rigores de calor muy similares. La pasada temporada, la mayoría de problemas musculares se produjeron en el músculo abductor (seis roturas y una contractura), en tanto el bíceps femoral ocupó un puesto secundario (cuatro roturas, dos de ellas de Milito).Tampoco entonces se había producido la menor modificación en los parámetros de prevención y entrenamiento, ni existió la menor causa cierta por la que el abductor resultó más afectado que otros músculos.

¿CÓMO SE CURAN?

En su “Guía Práctica de las lesiones musculares”, el Barça tiene protocolizados la epidemiología, diagnóstico, tratamiento y prevención de las lesiones musculares. Sin embargo, los servicios médicos acostumbran a ser opacos en las informaciones acerca del diagnóstico real de las lesiones. Así, en el caso de Iniesta se han limitado a señalar que sufre una rotura del bíceps femoral, sin mencionar en que porción concreta ni en qué grado, aunque medida entre 3,5 y 4 centímetros. Lo más probable es que se trate de una lesión de grado II y de la porción proximal del músculo, por tanto moderada, con lo que se le aplicará el denominado Protocolo 1, que consta de cinco fases progresivas.

En el caso de Alexis, sabemos que la lesión afecta al tendón común de los isquiotibiales, lesión compleja que se produce en el bíceps femoral y en estrecha relación con el semitendinoso. En el argot médico se denomina “cremallera alta”, simbolizando la forma en que se abre la cremallera de unos pantalones. Su longitud ha sido medida en 8 centímetros y se le ha aplicado el Protocolo 2, que consta de siete fases distintas y se aplica a los episodios considerados graves.

El principio básico del tratamiento que recibirán ambos jugadores es que la lesión muscular ha de ser curada con una movilización y funcionalidad precoces, en especial a partir del tercer día, pues eleva la vascularización del tejido herido, aumenta la regeneración de las fibras musculares, mejora la fase final reparativa, evitando cicatrices fibrosas, y recupera mejor las características viscoelásticas y contráctiles del músculo.

¿CÓMO SE RECUPERAN?

Durante los tres primeros días a partir de la rotura el tratamiento que reciben es el denominado RICE, acrónimo inglés de Rest-Ice-Compression-Elevation, es decir, Reposo-Hielo-Compresión-Elevación. El reposo tiene por objetivo evitar futuras retracciones de la rotura y reducir el hematoma. La crioterapia con hielo también reduce dicho hematoma, disminuye la inflamación y acelera la reparación. La compresión posee un efecto antiinflamatorio muy potente. Estos dos instrumentos, hielo y compresión, se combinan repitiendo intervalos de 15 a 20 minutos de duración cada 3-4 horas. Asimismo, el protocolo barcelonista aconseja sesiones de electroterapia y masaje de tipo drenaje en estas primeras jornadas.

El primer, tercer y quinto día, la lesión es analizada mediante ecografías, que se repetirán, en el caso de Alexis, a los 14, 21 y 31 días. El segundo día se efectúa una resonancia magnética, que se repite en la jornada 32 de recuperación. A partir del cuarto día tras la lesión, ya se entra en la segunda fase de la recuperación. La mayor novedad en ese momento es el inicio de ejercicios isométricos, siendo el umbral de dolor quien dictamine el número de series, tiempo de contracción muscular y diferentes amplitudes. Asimismo, se inician los estiramientos activos y el trabajo cardiovascular en piscina.

Desde el séptimo día se van incorporando nuevas pautas y ejercicios para la recuperación completa, tanto desde el punto de vista muscular (trabajo isométrico, después concéntrico y finalmente excéntrico), como propioceptivo, cardiovascular, de flexibilidad y coordinativo. Las siguientes fases evolucionan sobre esta tipología de esfuerzos hasta alcanzar el alta médica y, a continuación, el alta deportiva.

por Marti Perarnau

BAYERN: PRESENTA CANDIDATURA


Comentaba esta semana cuando me preguntaban por mis favoritos en la Champions que situaba al Bayern en el segundo escalón de candidatos. Sólo por detrás del Barcelona y el Real Madrid -los indiscutibles punteros en todas las casas de apuestas y análisis previos- y en el mismo grupo de perseguidores en el que estarían el Manchester United, el Manchester City y el Chelsea. Anoche, el conjunto bávaro se enfrentaba a un desafío exigente: debutaba en el grupo más duro -quizá el más duro desde que se introdujo el actual formato de competición-, fuera de casa y ante un equipo que ya había demostrado la temporada pasada cuando visitó el Camp Nou y el Bernabéu que es capaz de discutirle la posesión a los conjuntos más poderosos, tuteándolos incluso. El examen lo pasó el gigante alemán con matrícula de honor: ganó con claridad, siempre se sintió cómodo, tuvo el control del balón, pasó escasos apuros en defensa y si no goleó fue porque tuvo su peor desempeño en la fase de finalización. Se comportó de forma parecida a como lo había hecho en Zurich en la fase previo: mostrando una superioridad total. Lo notable es que ayer tenía en frente al Villarreal.

Condicionantes: sin Borja, sin Robben

A ambos equipos les faltaba uno de sus jugadores más importantes. Borja Valero al Villarreal y Arjen Robben al Bayern. Acabó pesando más la ausencia del centrocampista español. Y en cierto modo fue lógico: no porque Borja sea mejor jugador, sino porque el Villarreal tiene menos capacidad para sustituir a un futbolista como él. Robben, uno de los extremos más desequilibrantes del mundo, aumenta el enorme potencial en ataque del cuadro de Heynckes, pero su baja es menos trascendente cuando su entrenador puede alinear a Ribéry, Müller y Kroos en tres cuartos. Que ayer viéramos tamaña exhibición nos debe llevar a pensar en un Bayern pletórico cuando disponga del holandés en la derecha y mantenga el nivel del francés en la izquierda. El ex del Marsella ya había brillado en el 7-0 ante el Friburgo y anoche le hizo pasar un calvario a Mario Gaspar, dándole una amarga bienvenida a la élite europea como aquella con la que obsequió a Gassama en un recordado Lyon 2-3 Bayern de diciembre de 2008. Juan Carlos Garrido quiso desconectar la conexión Kroos-Schweinsteiger presentando un centro del campo repleto de teóricos medios centros: Marchena, Bruno y Senna, con De Guzmán de media punta. Se encontró entonces con dos torbellinos por los costados. A menudo, torbellinos dobles, porque Rafinha, cuando ingresó, profundizó regularmente asociándose con Müller. Si algún pivote acudía al rescate hacia el costado, como hizo Senna en el 0-1, la zona central quedaba desguarnecida y lo aprovechaban los llegadores bávaros. Al final, la explicación fue simple: demasiado Bayern para un Villarreal que, no lo olvidemos, está acometiendo una profunda regeneración en su línea defensiva. Tres de sus zagueros titulares de anoche, Català, Gaspar y Musacchio, formaban parte del filial hace poco más de un año. El cuarto, Zapata, acaba de llegar.

Kroos-Schweinsteiger: más posesión

El principal beneficiado de la llegada de Heynckes al Bayern es Toni Kroos, que había brillado con su actual entrenador en el Leverkusen cuando jugó cedido en el club de la compañía farmacéutica. Kroos se siente querido y la confianza consigue que su fútbol crezca hasta el punto de que Löw ya se esté planteando seriamente juntarlo con Schweinsteiger en el doble pivote de la selección alemana en la Eurocopa 2012, lo que constituiría un enorme atrevimiento. Ayer en Villarreal ambos se buscaron permanentemente, beneficiándose además de tener por detrás una red de seguridad en Tymosckuk. Cuando Kroos actúa en la media punta, el Bayern es más asociativo, porque él es más centrocampista que Müller -que es más atacante-. Esta pareja fue clave para que el equipo bávaro dominara la posesión y tuviera siempre múltiples alternativas a la hora de distribuir.

Un Badstuber que crece

Se le cuestiona al Bayern su línea defensiva, y es cierto que es peor que su zona de ataque. Sin embargo, la sensación es que ahí el equipo ha mejorado este verano con las llegadas de Boateng y Rafinha. El brasileño, siendo diestro, ha permitido solucionar el problema del lateral izquierdo: con él, ahora Lahm juega siempre en el otro costado. De este modo, Holger Badstuber actúa definitivamente como central. Y si bien es verdad que la pareja que forma con Jerome Boateng no es en ningún caso la mejor del mundo, sí parece haber corregido en cierta medida los problemas de lentitud que presentaba la que configuraban Demichelis y Van Buyten cuando el equipo alcanzó la final de la Champions. A Badstuber se le critica mucho, pero no podemos olvidar que tres entrenadores de prestigio -Van Gaal, Löw y ahora Heynckes- han apostado por él con convencimiento. Ayer, pese a que no le exigieron demasiado, cumplió con nota, y siguió mostrando esa progresión en su juego que es una constante desde que debutara contra todo pronóstico en el inicio de la temporada 2009-2010

por Axel Torres

EL CELTIC HOMENAJEA A LOS LISBON LIONS

El Celtic homenajea a los Lisbon Lions


celtic5.jpg

Siguiendo con la presentación de las nuevas equipaciones para la temporada 2007/08, nos llegan las primeras imágenes de una de las camisetas más bonitas y admiradas del fútbol europeo. Las habituales franjas verdiblancas horizontales del Celtic de Glasgow llegan esta vez adornadas con un motivo muy especial. Cuarenta años después del mayor éxito deportivo conquistado por los Bhoys, la conquista de la Copa de Europa de 1967 en Lisboa y frente al Inter de Helenio Herrera, Sandro Mazzola y Giachinto Facchetti, siendo el primer club del norte de Europa en hacerse con el trofeo de mayor importancia de Europa, los escoceses han querido rendir sentido homenaje a los héroes de aquella final.

celtic1.jpgLa final en la que el fútbol ofensivo y arriesgado del Celtic (jugaba con 4-2-4) pudo con el siempre efectivo catenaccio italiano, será recordada como una auténtica hazaña por parte de la afición escocesa. La heroicidad de levantar un 0-1 encajado a los siete minutos de juego contra un experimentado equipo en el que los once jugadores defendían el resultado, consiguiendo el gol de la victoria apenas seis minutos antes del pitido final, trajo consigo que a aquel once dirigido por Jock Stein fuera bautizado con el sobrenombre de The Lisbon lions (Los leones de Lisboa) y así es como han perdurado en la memoria de la hinchada católica.

celtic3.jpgDe aquel Celtic sin números en la espalda es deber destacar a la mayor leyenda de la historia del fútbol escocés, el eléctrico y escurridizo extremo Jimmy Johnstone, elegido mejor jugador del club de todos los tiempos por parte de los aficionados. Johnstone fallecía hace poco más de un año, víctima de una enfermedad, y nosotros le rendimos particular homenaje.

por Borja Barba

martes, 13 de septiembre de 2011

COMO SE REPARTIRIAN LOS DERECHO TELEVISIVOS, SEGUN OTRAS LIGAS

Cómo se repartirían los derechos televisivos en España según las otras ligas

El gráfico cambiaría significativamente si en nuestra liga se aplicasen los criterios utilizados en la Premier League y el Calcio.



TOLO LEAL

Libertad Digital publicó el pasado viernes un artículo en el que se comparaba el sistema de reparto de los ingresos televisivos en Inglaterra, Italia, Francia y Alemania respecto a la Liga española. Quedaba bastante claro, mediante ejemplos y razonamientos, que cualquier sistema extranjero era más equitativo –que no necesariamente más justo– que el actual en España, argumento en el que se basa el presidente del Sevilla, José María del Nido, para abanderar esa revolución de nuestro fútbol.

Ahora en este periódico vamos a intentar dejar más ilustrada la idea si en la Liga se aplicasen los sistemas utilizados en la Premier League inglesa –considerado por muchos como el reparto más justo y el más transparente– y en el Calcio italiano.

Para empezar, comenzaremos explicando cómo funciona el sistema de reparto en Inglaterra. La Premier League firmó un contrato la temporada pasada por el que ingresó un montante de 953 millones de euros por conceptos televisivos. De ese total, un 56 por ciento es dividido a partes iguales por todos los clubes; un 22% se reparte en función de los resultados deportivos en la última campaña –un 10% para el campeón y un 0,5% para el último ascendido– y otro 22 por ciento en función de la audiencia televisiva lograda por cada equipo.

Si aplicamos ese mismo sistema en la Liga española, la cosa quedaría de la siguiente manera: el 56 por ciento del total –teniendo en cuenta que el total ingresado en la última campaña fue de 602,1 millones de euros– supondría 337.3 millones, lo que, dividido a partes iguales por todos los clubes, supondrían 16,9 millones para cada uno.
El 22 por ciento del total que se repartiría en función de los resultados deportivos supondría un total de 132,4 millones. Teniendo en cuenta que el campeón se lleva un 10 por ciento, el Barcelona ingresaría 13,2 millones; y si el último clasificado se lleva un 0,5%, el Granada recibiría 0,65 millones. Entre medias, cada salto de la clasificación sería de aproximadamente un 0,5%, de tal manera que quedaría de la siguiente forma:
.1. Barcelona 13,20 millones
.2. Real Madrid 12,60
.3. Valencia 11,90
.4. Villarreal 11,20
.5. Sevilla 10,50
.6. Athletic 9,80
.7. Atlético 9,10
.8. Espanyol 8,40
.9. Osasuna 7,50
10. Sporting 6,80
11. Málaga 6,10
12. Racing 5,40
13. Zaragoza 4,70
14. Levante 4,00
15. Real Sociedad 3,30
16. Getafe 2,70
17. Mallorca 2,10
18. Betis 1,50
19. Rayo 1,10
20. Granada 0,65
Por último, existe otro 22 por ciento –132,4 millones de euros– que se distribuyen en función de la audiencia televisiva obtenida durante la última campaña. Teniendo en cuenta que la Premier establece una cuota mínima del 4 por ciento –5,3 millones– para aquellos conjuntos con una audiencia inferior –en total fueron nueve equipos– y que el máximo, ofrecido al Manchester United, fue del 9,2 por ciento –12 millones–, la tabla quedaría de una manera similar a la siguiente, siempre basándonos en los datos de audiencia ofrecidos por la Liga BBVA:
.1. Barcelona 14,0 (16.8% de audiencia)
.2. Real Madrid 14,0 (16.8%)
.3. Valencia 7,6 (9.3%)
.4. Atlético 7,6 (9.2%)
.5. Sevilla 7,2 (7.1%)
.6. Athletic 6,6 (5.7%)
.7. Villarreal 6,1 (4.6%)
.8. Real Sociedad 5,7 (4.1)
.9. Espanyol 5,3 (2.9%)
10. Mágala 5,3 (2.6%)
11. Zaragoza 5,3 (2.6%)
12. Getafe 5,3 (2.5%)
13. Mallorca 5,3 (2.4%)
14. Osasuna 5,3 (2.0%)
15. Sporting 5,3 (1.8%)
16. Racing 5,3 (1.5%)
17. Levante 5,3 (1.0%)
18. Betis 5,3 -
19. Rayo 5,3 -
20. Granada 5,3 -
* Hemos ampliado el porcentaje y, por tanto, la distancia entre Real Madrid y Barcelona respecto al tercero puesto que la diferencia en cuanto a la audiencia en España es mayor que en Inglaterra.

* Hemos otorgado el porcentaje mínimo a todos aquellos conjuntos que no alcanzaron el 3%, así como a los recién ascendidos.
Por lo tanto, aplicando los tres criterios, la tabla total quedaría del siguiente modo:
.1. Barcelona 44,1 (140 -95,9)
.2. Real Madrid 43,5 (140 -96,5)
.3. Valencia 36,4 (42 - 5,6)
.4. Sevilla 34,6 (24 +10,6)
.5. Villarreal 34,2 (25 + 9,2)
.6. Atlético 33,6 (42 -8,4)
.7. Athletic 33,3 (17 +16,3)
.8. Espanyol 30,6 (13,7 +16,9)
.9. Osasuna 29,7 (13 +16.7)
10. Sporting 29,0 (12 +17,0)
11. Málaga 28,3 (12 +16,3)
12. Racing 27,6 (12,5 +15,1)
13. Zaragoza 26,9 (14 +12,9)
14. Levante 26,2 (12 +14,2)
15. Real Sociedad 25,9 (12 +13,9)
16. Getafe 24,9 (18 + 6,9)
17. Mallorca 24,3 (13,7 +10,6)
18. Betis 23,7 (-)
19. Rayo 23,3 (-)
20. Granada 22,9 (-)
* Entre paréntesis, lo que percibieron la temporada pasada con el sistema actual de reparto televisivo de la Liga y la diferencia caso de aplicarse el sistema inglés.

Según el criterio italiano

Por el contrario, si aplicamos el patrón que se aplica en el Calcio, observamos cómo ahí también se tienen en cuenta tres criterios: un fijo para todos los equipos, un porcentaje en función de los resultados y otro en función de las audiencias logradas.

Así, el porcentaje fijo representa el 40% del total, lo cual significa que en España sería de 240.9 millones. O lo que es lo mismo: 12 millones de euros para cada uno de los equipos que componen la Primera División.

Los resultados logrados determinan un 30 por ciento del total; es decir, 180,6 millones. Pero además este total se desglosa en tres apartados: un 5 por ciento en la clasificación de la última campaña; un 10% en la clasificación histórica; y un 15% los resultados obtenidos en los últimos cinco años. Aplicando exactamente ese baremo, la tabla quedaría del siguiente modo:

.1. Barcelona 16,90
.2. Real Madrid 16,60
.3. Valencia 15,50
.4. Sevilla 13,60
.5. Athletic 13,05
.6. Atlético 13,05
.7. Espanyol 10,90
.8. Villarreal 10,75
.9. Racing 8,45
10. Real Sociedad 8,05
11. Osasuna 7,90
12. Mallorca 7,75
13. Sporting 7,15
14. Getafe 6,85
15. Zaragoza 6,70
16. Málaga 5,70
17. Betis 4,90
18. Levante 3,00
19. Rayo 2,00
20. Granada 1,70
El tercer factor que se tiene en cuenta en Italia son las audiencias. Un 25% del total viene marcado por este punto, más un cinco por ciento que viene determinado por el número de habitantes de la ciudad del equipo. Eso nos daría en España una tabla como la siguiente:
.1. Real Madrid 18,7
.2. Barcelona 18,4
.3. Atlético 11,2
.4. Valencia 10,7
.5. Sevilla 10,1
.6. Athletic 8,7
.7. Rayo 8,7
.8. Espanyol 8,4
.9. Betis 8,0
10. Zaragoza 7,8
11. Málaga 7,6
12. Real Sociedad 7,4
13. Mallorca 7,4
14. Villarreal 7,2
15. Levante 7,1
16. Sporting 7,0
17. Granada 6,8
18. Osasuna 6,7
19. Racing 6,5
20. Getafe 6,4
Por tanto, aplicando los tres puntos en los que se divide el criterio italiano a la hora de repartir los ingresos televisivos, en España nos quedaría una tabla final como la siguiente:
.1. Real Madrid 47,30 (140 -92,70)
.2. Barcelona 47,30 (140 -92,70)
.3. Valencia 38,20 ( 42 -3,80)
.4. Atlético 36,25 ( 42 - 5,75)
.5. Sevilla 35,70 ( 24 +11,70)
.6. Athletic 33,75 ( 17 +16,75)
.7. Espanyol 31,30 ( 13,7 +17,60)
.8. Villarreal 29,95 ( 25 + 4,95)
.9. Real Sociedad 27,45 ( 12 +15,45)
10. Mallorca 27,15 ( 13.7 +13,45)
11. Racing 26,95 ( 12.5 +14,45)
12. Osasuna 26,60 ( 12.5 +14,10)
13. Zaragoza 26,50 ( 14 +12,50)
14. Sporting 26,15 ( 12 +14.15)
15. Málaga 25,30 ( 12 +13,30)
16. Getafe 25,25 ( 18 + 7,25)
17. Betis 24,90 (-)
18. Rayo 22,70 (-)
19. Levante 22,10 (12 +10,10)
20. Granada 20,50 (-)

* Entre paréntesis, lo que percibieron la temporada pasada con el sistema actual de reparto televisivo de la Liga y la diferencia en caso de aplicarse el sistema inglés.

En definitiva, como se puede ver con la aplicación de ambos sistemas, hay una cosa que seguiría igual: los que más cobran seguirían siendo los mismos y los que menos cobran, también. Pero los que menos ingresan verían aumentadas sus cifras –cada uno de ellos en torno a unos 15 millones de euros– y los que más, Real Madrid y Barcelona, verían reducidas las suyas considerablemente.

Sorprende también comprobar cómo Valencia y Atlético de Madrid, los terceros en discordia tras los dos grandes del fútbol español, perderían dinero, aunque en cantidades no muy grandes, mientras que el Sevilla, club que encabeza esta revolución, sería de los que menos aumento vería en sus ingresos. Todo siguiendo siempre una misma premisa: las diferencias entre ricos y pobres serían mucho menores y la Liga mucho más equiparada. Lo mismo que sucede en Italia e Inglaterra.

PARACAIDISTAS Y ENTRENADORES

Este fútbol, travestido en un cochino negocio donde lo irrelevante es jugar bien y lo único que cuenta es ganar, ha dinamitado el ecosistema de los entrenadores. Ahora los técnicos tienen que adaptarse a una atomósfera cruel, donde su estatus se corresponde con el signo final de los partidos. Si ganan, son más importantes que los Ministros de Asuntos Exteriores y sus decisiones están por encima del bien y del mal. Si pierden, son desecho de tienta y están condenados a morir electrocutados, agonizando en un banquillo en forma de silla eléctrica. Paracaidistas de oficio y empleados con dotes de padres, psicólogos y charlatanes, los entrenadores han aceptado, casi sin darse cuenta y por imposición de un sistema corrupto, la obligación de ser hijos del resultado. Es decir, maletas con ruedas. Siempre han estado expuestos a las exigencias del público y a los caprichos de los presidentes, pero su especie corre serio peligro de extinción en los últimos años porque, aceptando esa patraña de que su valía depende en exclusiva de los resultados, han cedido a las urgencias de sus presidentes y a la inmediatez del periodismo, que juguetea con su reputación según el resultado del partido del día anterior.

Marcelo Bielsa es un ejemplo puntual de que los entrenadores de este fútbol tienen prohibido perder. Sus equipos intentan manejar la pelota, ser protagonistas y llevar la iniciativa, pero en sus partidos, mientras su Athletic puso la poesía, vio cómo sus rivales cobraron los derechos de autor. Bielsa también está comprobando que, a pesar del cariño de una afición y de la liturgia de San Mamés, el fútbol de hoy no tiene paciencia para fabricar los equipos del mañana. El fútbol de hoy responde a unas claves de fugacidad que destrozan cualquier currículum. Despreciado el debate sobre qué es jugar bien y cómo se pretende hacerlo, prostituído en aras de las apetencias del periodismo (que vive del contraste entre señalar triunfadores y fracasados) y del dinero en juego, los técnicos están sometidos a un examen diario. Una derrota implica la visita de la Santa Inquisición y un día menos para ingresar en la cola del paro. Un empate otorga bula temporal de siete días, hasta la siguiente oposición. Y una victoria coloca al entrenador en una posición de privilegio, donde todas y cada una de sus decisiones y declaraciones no se discuten, porque están por encima del bien y del mal.

Así es la consecuencia directa del cliché más falso del fútbol, el que atribuye a los entrenadores la meritocracia exclusiva de cada partido. Si se gana, matrícula de honor para el técnico, un fenómeno, jugó con siete centrales pero todo está bien, porque él es el que sabe y sus ventosidades huelen a perfume. Se perdió, culpa del entrenador, es un tarado, el tipo fue un atrevido que salió con tres delanteros dando espectáculo, pero se le escapó la tortuga y todo fue un desastre. Recostado en el marcador, siempre pendiente del bolsillo y no del espectáculo, este fútbol que hoy es negocio se ha vendado los ojos para no ver más allá de sus narices, más allá del resultado. Siempre invicto, el periodismo jalea al vencedor y hace trizas al perdedor (pasando de puntillas sobre el juego desplegado), haciendo bandera de unos mensajes que, gracias a sus enorme caja de resonancia, provocan falsos debates entre la opinión pública, consiguiendo que los directivos que ficharon a sus entrenadores con un propósito, cedan a la presión y terminen olvidando, en sólo dos partidos, para qué los contrataron. De ahí que, cada domingo, se publicite un nuevo estereotipo de entrenador que ha descubierto la penicilina. Un tipo que prescinde del espectáculo, pero que garantiza resultados instantáneos y que ha descubierto una metodología innovadora y un sistema táctico infalible. Aficionados, periodistas y presidentes de los clubes, abducidos por la presunta panacea universal de estos gurús, se han entregado a la teoría del absurdo: Los partidos los ganan y los pierden los entrenadores.

El resultadismo, veletismo al poder, entraña una acitud cainita y precipita un escenario donde cualquier análisis serio queda solapado por si se ganó o si se perdió. A Caparrós, resultados excelentes y fútbol pobre, se le pedían más Muniaínes y menos Kokilis. Bielsa cumple lo que se pedía y ya está en el alambre. Además de tener que soportar repugnantes prejuicios desde que llegó (la palabra "cojones" no aparece en su vocabulario y eso provoca el rechazo del zafio paladar periodístico), Bielsa tiene que ver cómo le basurean el crédito porque dos resultados no correspondieron al mejor juego de su equipo. No es el único. Guardiola, líder espiritual del mejor Barça de la historia, tampoco es inmune a estos efluvios críticos de los profetas del resultado, que le echan en cara sus decisiones, su táctica y su alineación en Anoeta. No importa que durante los dos últimos años haya rotado de manera continua y su equipo haya ganado 12 títulos de 15 posibles con un juego admirable. Los que le señalan, en foro público, censurando "su" mísero empate a la vez que exoneran a sus futbolistas, son los mismos agoreros que profetizaban que el Barça le quedaba muy grande, porque Guardiola era un sub-producto de todo a cien, que procedía de Tercera División. Son los mismos que se sulfuran cuando Guardiola, a través de su magisterio ejemplar, explica que existen entrenadores que aman su profesión. Y que el fútbol, ayer, hoy y siempre, es de los futbolistas.

Rubén Uría / Eurosport

 
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